domingo, 14 de marzo de 2010

SINTAXIS DE UNA NOCHEPERFECTA

 

Son apenas las primeras horas de este día sábado y ya me veo consumido por la emoción de verte esta noche.

El espejo me recibe con una gran sonrisa y hasta el agua que moja mi rostro parece acariciarme dulcemente.

Miro por la venta hacia afuera, más delo mismo y nada que cambie, sin embargo hoy me parece el paisaje más bello. La brisa que entra, me seduce y me incita a reclinarme en su vaivén de hondas destellantes. Las aves, el verde limón, elviento, todo es perfecto hoy.

Voy con mi bata blanca hasta la cocina,bebo un poco de leche con unas tostadas. Cada mordisco que doy va añorando más y más el encuentro marcado. Falta tanto aún...

Me pongo algo de ropa, algo casual.Debo pasar por la oficina a buscar algunos papeles y me desespero por cambiar el rumbo hacia donde te encuentras, pero sé que estas trabajando y que tu jefe se molesta cuando voy a verte; ese maldito que (creo) busca entorpecer nuestro encuentro.

Llego hasta la oficina, abro la puertay entro. Los papeles que fui a buscar estaban sobre el escritorio,cerca del portarretratos; con la foto de mi madre. Hasta ahora me doycuenta que no hé encendido la luz; pero esta bien así. Tomo lospapeles y salgo de la oficina.

Camino al centro de la ciudad, veo enun local de joyas, un pendiente que quedaría hermoso en tí. Entro al local de joyas y me atiende su dueño, un hombre muy entendido. Le pregunto por el pendiente, él lo quita de la vitrina y me lo muestra, -hermoso, verdad? Y antes de que añadiera cualquier comentario, veo el papel que le colgaba con el precio: 500 dólares!Esto es demasiado caro para mí... El dueño del local se esforzaba por hacerme entender la calidad y el exclusivo diseño del pendiente,pero no podía dejar de pensar en su precio. Finalmente, le dije alSr. : muchas gracias, volveré en otro momento; sí claro!.

Mas adelante había una tienda de moday en su vitrina exhibía un vestido celeste turquesa, con un escote celestial en la espalda. Ya te soñaba con ese vestido... y era un sueño increíble! Decidí entrar a preguntar el precio. Una chica muy amable, se acercó a mí y me preguntó: -Señor, en qué lo puedo ayudar? Le digo, mientras lo señalo, que estaba interesado ensaber el precio de el vestido que exhibían. La vendedora miró ellugar que le señalaba y sonriendo me comenta que muchas mujeres habían estado preguntando por ese mismo vestido, apenas me hizo ese comentario ya empecé a especular sobre su precio (otra cosa más queno iba a poder comprar). Tomando el vestido entre sus manos, me dice:-cuesta 400 dólares, es un vestido de una exclusiva diseñadora deNew York. Sin inmutarme, le dije que estaba bien, que luegovolvería...

Seguí unos cuántos metros más, entreen una florería llamada “La Orquídea”, le pedí que armaran un ramo de rosas blancas con azucenas, una tarjeta con una frase romántica y encargué que las enviaran a tu trabajo. Costó solo 40 dólares, pero no puedo darme el lujo de gastar más, esta noche tengo reservaciones en el restorant “Le Rue”, que por cierto esel más caro de la ciudad.

Tomo un taxi y vuelvo a mi casa. El auto está en el taller desde ayer, prometiendo que lo tendría nlisto para hoy a la tarde; y así espero. Esta noche debe ser perfecta, pues hoy olvidaré que soy un gran cobarde, olvidaré queno soy la mejor persona del mundo, olvidaré todos los ensayos que hice antes y te diré de una buena vez por todas que tú eres la persona que amo y con quiero estar por sobre todo el universo, que no puedo dejar de pensarte un solo segundo, que eres mi Dios con capa y espada, de amor y bondad, un todo; un todo...

Ya está por llegar el medio día, notengo hambre, el estómago me da un extraño cosquilleo y los nerviosno me dejan permanecer tranquilo.

Pasan las horas muy lentamente, creo quya se roto el reloj de la pared de tantas veces que lo he observado ygolpeado por correr tan lento, tengo que hacer algo para distraerme;no puedo seguir así.

Voy hasta el taller a ver si ya han acabado de arreglar el coche. Apenas llego, veo el coche dentro del taller y al dueño del taller; junto a su ayudante, mirando como sin entender cual es el problema. Hay que pensar en positivo. Entro al taller: -Buenas tardes, vengo a ver si ya está el coche, lo necesitosin faltas para esta tarde!. El dueño del taller me saludó:-Buenas, mire (nunca me gustó esa frase...) justo estaba por comunicarme con ud. porque ya le he revisado el motor y el sistemaeléctrico del coche y todo parece estar bien, pero al tratar dearrancarlo; no pasa nada!, a pesar de que tengo muchos coches por revisar, le prometo que le dedicaré toda la tarde a su coche hasta que funcione bien.

Me resigne a esta suerte echada y me fui a caminar por una plaza que quedaba cerca del taller, me senté en uno de sus bancos y cerré los ojos. Era una mezcla de resignación de suerte, amargura, nerviosismo, ansias, delirio; una mezcla decosas. Sin darme cuenta, quede dormido en ese banco de la plaza.

Habían transcurrido unas horas hasta que desperté, extrañado del lugar; gente que cruzaba y me observaba allí, salté presuroso y me dirigí hasta el taller. Llegué entre un suspiro y un bostezo y otro más. El dueño del taller me miro alrostro y me dijo: -lo siento mucho, no he logrado encontrar el problema y voy a tener que desarmar por completo el motor. Le sonreíy me marché.

-Podía ya algo más salir mal? Acasoera fruto de una gran broma y todos ríen; menos yo?.

Llego a mi casa, tomo una ducha para tratar de relajarme. Bueno, si el coche no funciona pediré un taxi,no seré el primero al que le sucede algo así. No pude comprarle ese pendiente, pero este es solo el principio; y no el fin, ya le voy acomprar. El vestido era hermoso, pero de todos modos ella es tan bella; que cualquier vestido le quedaría bien, además este es solo el principio...

Las excusas son buenas amigas en momentos de sosobra. Debo pensar solo en que te veré esta noche y nada más importa!

Ya estaba de nuevo con todo mi entusiasmo prendido, todo iba a salir bien esta noche. De repente suena el teléfono. -Hola! Era ella, su dulce voz me dejaba inerte,:-Hola! Soy yo!, te llamaba para decirte que hoy no voy a poder salircontigo, surgió un problema y no lo puedo eludir. Ya estaba completola línea de fracasos de este día... -Ok, si lo puedes eludir, loentiendo! Entender, que buena mentira ( y tan inservible). -gracias por entender, ah! Y muchas gracias por las flores, son hermosas.Bien, nos vemos pronto! -Ok, bye!. Dejé caer el teléfono y mi ánimo con él...

Caí recostado en el sillón, casi se me da por llorar, pero no. Mierda!, que nochesita... perfecta me salió... si. Para males es demasiado temprano para ir a dormir,además no tengo sueño, qué hago?

Suena el timbre de la puerta deentrada, me pregunto quien sera?... no tengo ganas de ver a nadie en este día, pero el timbre no deja de sonar. -Voy! Joder, que molestos que son algunos...

Abrí la puerta con cara de molesto; yahí estaba ella, con una sonrisa devastadora. -pero, creí que no ibas a venir, dijiste que surgieron problemas?... Con esa sonrisa enel rostro me arrojó hacia mí y me besó.-El problema que no puedo eludir es que no aguanto las ganas de estar contigo, a solas y que me devores con tus labios! La abracé fuertemente, sus labios eran como el almíbar para las abejas, no lograba poder hacerme la idea dedejar de besarla, cerré con los pies la puerta. Sin desprendernos llegamos al sillón del living y entre besos, mordiscos y sus uñas en mi espalda, nos quitamos lo puesto y caímos en un frenético y salvaje rumbo hacia la locura. No hubo tiempo para sutilezas, ni halagos, el sexo ganó esta vez; como siempre lo hace. Sus curvas me hacían imaginar que hacía el amor con el viento, me dejaba sentirlapor completo.

El tiempo parecía detenido, igual no importaba, nada importaba ahora.

Cansados nuestros cuerpos, yacimos enel piso; sobre la alfombra. La agitación se mezclaba con la magia que discurría en el aire. Sin pendientes, ni vestidos caros; sincena romántica, ni paseos por la ciudad... Esta noche, ha sido simplemente PERFECTA!....

 

Emanuel D. Marcel


Tags: poesía, narración corta, noche perfecta

Publicado por Desconocido @ 2:10  | Escritos personales
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